RECOMENDACIONES PARA EL ALMACENAMIENTO, COLOCACIÓN, RELLENO Y SELLADO, PULIDO Y ABRILLANTADO, CONSERVACIÓN Y MANTENIMIENTO DE LAS BALDOSAS DE USO INTERIOR

Las soleras deberán estar perfectamente aisladas de cualquier tipo de humedad que aflojaría en la cara de la baldosa. Si por cualquier razón los remates se tuvieran que realizar con posterioridad a la colocación, se tendrá la precaución de dejar las baldosas para esta operación, del mismo lote del que se están colocando y sometidas a las mismas condiciones ambientales que el resto del pavimento ya colocado.

ALMACENAMIENTO DE BALDOSAS

ALMACENAMIENTO DE BALDOSAS

Las baldosas deben almacenarse tal como hayan sido entregadas por el fabricante. En el almacenamiento a pie de obra, este se realizará evitando cualquier daño sobre la cara vista y aristas de las baldosas.

Se evitará todo deterioro o decoloración de las baldosas durante la descarga y almacenamiento.

Cuando vayan a ser sometidas a un almacenamiento prolongado, las baldosas se conservarán en locales cubiertos, protegidos de la intemperie y efectos del sol.

El lugar de aplicado deberá estar limpio, seco y horizontal.

 

COLOCACIÓN DE LAS BALDOSAS

CONDICIONES GENERALES

Los materiales componentes del suelo, no tendrán yeso, productos de demolición materias colorantes ni arenas que posean algunos de estos productos.

Se limpiará cuidadosamente la superficie superior del forjado o superficie a pavimentar de detritus de cualquier naturaleza.

 

 MONTERO DE AGARRE

Preparar una base de mortero de cemento, con una dosificación del orden de 1:6, usando una arena lavada que no contenga arcillas u otros contaminantes, debidamente amasado y con un grado de humedad correcto. Se deberá evitar que los componentes del mortero de agarre produzcan eflorescencias o exudaciones en la cara vista de las baldosas.

No se podrá emplear mortero preparado con aditivos que retrasen el tiempo de fraguado.

El mortero de agarre deberá prepararse a medida que avance el trabajo, utilizándose inmediatamente después de su amasado, es decir de que tenga el principio de fraguado.

 

 COLOCACIÓN

Debe quedar un espesor de mortero de 30 mm, aproximadamente. Las baldosas serán colocadas con una separación entre 0,8 y 3 mm, en función de la dimensión de las piedras, el objetivo es evitar posibles desconchamientos ocasionados por un entibamiento de las mismas. Nunca se colocarán baldosas sin sepración. La colocación de las baldosas se realizará de forma que:

  1. Toda la cara de base esté apoyada o soportada sobre el mortero de agarre.
  2. Las baldosas se asienten y nivelen utilizando herramientas no metálicas.
  3. Las caras vistas de las baldosas formen una superficie lisa y continua, evitando diferentes alturas entre baldosas contiguas.

Se tomarán las medidas necesarias para que no se produzcan deterioros por el paso o aplicación de cargas pesadas durante un tiempo mínimo de 7 días.

 

 JUNTAS

Para las juntas de separación de baldosas se respetará siempre la separación entre baldosas recomendada anteriormente.

Para las juntas de dilatación de obra se respetaran las juntas existentes en el edificio u obra a pavimentar (de contorno, pilares u otras discontinuidades), tanto en el solado como en las capas de relleno.

 

RELLENO Y SELLADO DE LAS BALDOSAS

Para proceder al relleno y sellado de las baldosas, la superficie pavimentada estará totalmente limpia, humedecida y con las juntas descubiertas. La pasta a utilizar será del mismo color que el de las baldosas, salvo que expresamente se pretenda lo contrario y en su composición deberá emplearse solo un aglomerante, áridos especiales para juntas y pigmentos que recomiende o suministre en su caso el fabricante, estos estarán perfectamente amasado y homogeneizados, resultando una pasta de la máxima plasticidad que permita el rellenado de las juntas y sin exceso de agua.

Se repartirá uniformemente sobre el enlosado, distribuyéndola en varias pasadas para asegurar el perfecto llenado delas juntas. Cuando empiece a endurecer, se quitará la pasad sobrante.

Se deberá eliminar el exceso de pasta en el sentido de la diagonal de la baldosa, a efectos de no vaciar parcialmente la junta.

Una vez realizado el relleno y sellado de las baldosas, se deberá mantener el pavimento humedecido durante un mínimo de tres días, para poder obtener un buen fraguado y endurecimiento de la junta.

 

PROTECCIÓN DE LAS BALDOSAS

Una vez, colocadas las baldosas, se deberá evitar el deterioro por agentes externos, tales como golpes o manchas, para lo cual, en caso necesario, se deberá proteger la superficie de las baldosas.

 

DESCEJADO, PULIDO Y ABRILLANTADO DE LAS BALDOSAS

Una vez terminado el proceso de relleno y sellado, habiendo transcurrido un tiempo mínimo de tres días desde su colocación, se procederá al descejado, pulido y abrillantamiento de las baldosas.

Las operaciones a realizar para el pulido y abrillantado se harán siguiendo el orden que se indica:

  1. El descejado se realizará con un abrasivo de carburo de silício o diamante de grano 60 o superior, refrigerado con agua.
  2. El primer pulido se hará con un abrasivo de grano 80-120
  3. Se volverá a realizar un relleno y sellado, siguiendo las instrucciones indicadas anteriormente, haciendo la salvedad que en esta operación la mencionada pasta deberá permanecer un período de curado de 72h en húmedo.
  4. El segundo pulido y abrillantado se comenzara con abrasivo de grano 220, terminando con grano 320 o superior.

Se debe tener en cuenta que antes de aplicar estos productos el pavimento deberá estar perfectamente seco. Se recomienda retrasar la última fase de abrillantado, hasta la entrada en servicio del pavimento.

 

CONSERVACIÓN Y MANTENIMIENTO DE LAS BALDOSAS

Después  de que el pavimento haya sido pulido y abrillantado, se le deberá cubrir con serrín, para protegerlo mientas se estén llevando a cabo otros trabajos, y si es posible mantenerlo así hasta la entrada en servicio del pavimento.

Cuando se elimine el serrín, el suelo deberá lavarse con agua limpia y jabón neutro y con suficientes cambios de agua para que la limpieza sea total. No podrán utilizarse ácidos ni productos de limpieza tales como aguafuerte, lejías u otros detergentes de los que se desconozca si tienen sustancias que puedan perjudicar al cemento o al mármol.

La conservación de la limpieza del suelo deberá realizarse con agua limpia y con uso exclusivo de jabón neutro y suficientes aclarados posteriores de agua para su completa eliminación. Periódicamente se podrán utilizar productos abrillantadores, pudiendo ser aplicados manualmente o mediante máquinas.